Por Aquiles Olivo Morel
Trump acaba de agotar su turno ante el pleno de la 81.ª Asamblea General de la ONU con observaciones sobre diversos temas: La guerra contra Irán; la situación económica de los EEUU; la geopolítica, asegurando que su país haría todo lo posible para sofocar cualquier intención de un país de América Latina (AL) que atente contra sus intereses; además fijó su posición sobre la inteligencia artificial, oponiéndose a la intención de buscar mecanismos para limitarla; sin embargo, lo que llamó mucho la atención fue aquello relacionado con la “aniquilación” de Irán, sino se acepta rápidamente un acuerdo de paz.
La guerra de EEUU. con Irán, a muchas millas del país norteamericano representa una pesada carga económica e imagen para esta nación, con múltiples problemas, internos y a su alrededor.
Tan pronto pronuncia esta advertencia cuando su llegada a la Casa Blanca le espera continuar la lucha con Canadá, donde le ha resultado imposible con las armas de los aranceles lograr que este país vecino asuma sus criterios en el nuevo intercambio comercial que propone.
Esta también México y su lucha con los carteles de las drogas y el trasiego del fentanilo a través de la frontera común, donde históricamente ambos países confrontan situaciones de desacuerdos con el manejo de una realidad o mejor dicho el desbalance entre ambas naciones.
No resulta explicable cómo habla de las bonanzas económicas cuando el costo de la vida en EEUU. se ha incrementado para la población, golpeada por la inflación reflejada en los productos de consumo diario.
Recientemente para continuar avanzando estos desequilibrios la FED subió la tasa en 0.25 puntos con la finalidad de orientar la situación financiera, presionada en los últimos meses por los agentes económicos y sus inversiones, lo que implica que Donald Trump ignora esta decisión en la explicación de la bonanza económica que, supuestamente vive el país.
Cuando habla de aniquilación de la civilización persa se excede en sus declaraciones, pues esta guerra no se vislumbra con un final haber alcanzado la perspectiva que algunos en occidente pensaban: EEUU. obtendría como en otras circunstancias una victoria rápida.
Tampoco, es explicable por los resultados: Los últimos ataques entre ambos países han afectado considerablemente la infraestructura petrolera de varios países en el Oriente Medio.
El mundo árabe calladamente viene reaccionando con la diplomacia para alcanzar algún tipo de acuerdo, donde los equilibrios de la zona no sean afectados, con la destrucción de las relaciones con Irán.
Debe considerarse el tipo de acuerdo de Irán para suplir a Asia de los combustibles que sostienen la industria de ese continente, como China que utiliza gran parte de esta producción para poner en marcha su producción.
Rusia en cambio, ha sido el aliado histórico de Irán a lo largo de todos estos años, aunque se encuentra en una guerra, también, prolongada no puede descuidar o dejar a la intemperie sus viejos aliados.
No resulta creíble la frase en la que utiliza el término “aniquilación” por la gran cantidad de intereses que supone esta acción sobre un país cuya realidad, aunque precaria a lo largo del tiempo ha sabido sobrevivir a situaciones parecidas a la actual.
Aunque trata de recolocar a los EEUU. en una posición ventajosa en lo concerniente a lo geopolítico Donald Trump yerra en muchas de las declaraciones que da, en esta ocasión se presenta en la 81 Asamblea desafiante, tanto para AL como para el mundo.
¿Acaso se trata de un giro para poder salvar o detener los avances de los otros países que buscan ocupar el espacio de nación influyente en la corriente multilateral que en estos tiempos parece ser la modalidad a la que gran parte apuesta?
Sea esta la razón o no. El país al que le ha tocado a Donald Trump conducir está obligado a ser muy creativo en el manejo de la realidad geopolítica de los tiempos actuales. Ante esto 131 mandatarios presentes en la ONU mostró las guerras de una nación que procura sobrevivir a este agitado mundo por las luchas económicas como por las guerras en diferentes lugares del planeta, siempre colocando los intereses norteamericanos por encima de las demás naciones.





