El gigante del comercio en línea Amazon publicó el jueves unos resultados trimestrales impulsados por su actividad de computación en la nube («cloud»), cuyas ventas se dispararon un 39 %, pero sus acciones cayeron cerca de un 6 % tras el cierre de Wall Street.
El grupo estadounidense registró entre julio y septiembre una facturación de 201,900 millones de dólares, un aumento del 12 % interanual, ligeramente por debajo de los 202,200 millones esperados por los analistas. El beneficio neto retrocedió 2 %, hasta 20,700 millones de dólares.
Su filial Amazon Web Services (AWS), que alquila capacidad de cómputo especialmente para la inteligencia artificial (IA), aceleró su ritmo de crecimiento anual por quinto trimestre consecutivo.
Crecimiento en cloud
Número uno mundial del sector, se sitúa por delante de Azure (Microsoft) y Google Cloud, que también anunciaron el miércoles un fuerte crecimiento (+48 % y +102 %) en este segmento.
«Nuestra inversión (…) está dando sus frutos», aseguró el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, que prevé para AWS un crecimiento de más del 40 % en 2027 y en 2028.
Sin embargo, el conjunto del grupo está realizando gastos récord. En el tercer trimestre se invirtieron 77,300 millones de dólares en equipamiento, más del doble que un año antes.
Gastos y flujo de caja
Además, mantiene su objetivo de inversiones, dedicadas esencialmente al auge de la IA, en unos 220,000 millones para el conjunto del año.
Su flujo de caja, es decir el dinero que le queda tras estas inversiones, se ha vuelto negativo en 42,400 millones de dólares en doce meses, lo que confirma que lo generado por su actividad ya no basta para financiar sus inversiones.
AFP





