Alimentos o suplementos: beneficios para salud
Evidencia antes de incorporar suplementación o modificar hábitos de consumo
Santo Domingo – La demanda de suplementos nutricionales mostró un gran crecimiento en la última década, destacando especialmente el magnesio. Plataformas de redes sociales y figuras públicas popularizaron este mineral. Le atribuyen propiedades que van desde la mejora del sueño hasta la reducción del estrés y el alivio de dolores musculares.
El aumento de la información circulante sobre el magnesio generó tanto entusiasmo como confusión, ya que muchos mensajes solo se apoyan parcialmente en hallazgos científicos. Frente a la variedad e imprecisión de los contenidos, los especialistas insisten en la importancia crucial de analizar la evidencia antes de incorporar suplementación o modificar hábitos de consumo.
El magnesio: más de 300 roles vitales
El magnesio es esencial para la función de más de 300 reacciones bioquímicas en el organismo. La Escuela de Medicina de Harvard detalla su rol fundamental.
Su función abarca el soporte del sistema cardiovascular, el funcionamiento nervioso, muscular y óseo. También regula los niveles de glucosa y calcio en la sangre. La ingesta adecuada se asocia con beneficios para el control del azúcar en sangre y la presión arterial.
La mejor fuente de magnesio siempre es la dieta
La mejor fuente de magnesio sigue siendo la dieta diaria. De acuerdo con la Escuela de Medicina de Harvard, el consumo regular de alimentos aporta suficientes niveles del mineral para la mayoría de la población. Estos incluyen verduras de hoja verde, frutos secos, semillas, legumbres y cereales integrales. Por ejemplo, una porción de espinacas, almendras y un plátano suministra cerca de 190 mg del mineral.
Entendiendo los suplementos: absorción y tipos
El mercado ofrece múltiples presentaciones de suplementos de magnesio. Estas incluyen óxido, citrato, glicinato, bisglicinato y L-treonato. Cada presentación tiene diferente absorción y tolerancia.
Mahtab Jafari, profesor de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de California Irvine, explica que formas como el citrato de magnesio, el glicinato de magnesio, el bisglicinato de magnesio y el L-treonato de magnesio se toleran mejor. Otros como el óxido de magnesio, cloruro de magnesio y sulfato de magnesio son más propensos a causar efectos adversos gastrointestinales. La elección del suplemento depende del propósito de su uso y las preferencias personales.
Deficiencia y la advertencia médica crucial
La deficiencia de magnesio es relativamente poco frecuente en personas sanas. Sin embargo, puede observarse en adultos mayores, personas con trastornos gastrointestinales, enfermedades renales o consumo excesivo de alcohol.
Los síntomas iniciales pueden ser inespecíficos, como náuseas, fatiga y pérdida de apetito. En cuadros más severos, predominan los calambres musculares, el entumecimiento, las arritmias y las convulsiones.
Es crucial recordar que siempre hay que consultar a un médico antes de tomar suplementos nutricionales. Esto es especialmente importante para quienes tienen insuficiencia renal o riesgos cardiovasculares. Las altas dosis de magnesio pueden causar efectos adversos como diarrea o debilidad muscular. Además, el magnesio puede interferir con fármacos como antibióticos y medicamentos para la osteoporosis. En la mayor parte de los casos, una dieta equilibrada garantiza la cobertura de los requerimientos diarios.
El Caribe