Vlad Jr. llega a los Entrenamientos más contento que nunca
Guerrero seguirá adelante sin Bo Bichette
Esto no comienza hasta que Vladimir Guerrero Jr. diga que comienza. Guerrero es el sol. Es el más grande y el más brillante, la fuerza alrededor de la cual orbitan todos y todo lo demás. Ahora no hay duda de eso, pero hace un año sí la había.
Hace un año y 20 horas, el toletero dominicano salió por las puertas del clubhouse de los Azulejos a las 8:01 a.m. en el primer día de entrenamientos con el equipo completo y dejó sin aire el ambiente con una sola palabra.
“No”, no había llegado a un acuerdo de extensión de contrato con los Azulejos antes de su fecha límite, y parecía que todo podía derrumbarse en un lento y doloroso desastre.
Ayer, Guerrero se recostó en una pared, a unos seis metros de distancia, sonriendo mientras el mánager John Schneider elogiaba el liderazgo y el crecimiento del joven al que conoce desde que era un prodigio adolescente.
“Eso viene con el contrato”, destacó Schneider. “Es algo obvio, ¿no? Va a estar aquí 14 años más y es la cara de la franquicia”.
La fecha límite de Guerrero hace un año no era real, por supuesto. Ese contrato de 14 años y US$500 millones lo consolidó como el centro del universo de los Azulejos. Cuando termine el pacto, Guerrero seguramente será la persona más importante en la historia de esta organización.
Con ese contrato y sus hazañas de octubre ya en el pasado, Guerrero está en una posición soñada. Ya recibió su dinero, entra en su mejor momento y juega para una organización decidida a invertir, y a ganar, a su alrededor.
Por primera vez, sin embargo, Guerrero seguirá adelante sin Bo Bichette, su compañero y amigo cercano desde que ambos eran apenas muchachos, ascendiendo juntos por las Ligas Menores como los futuros rostros de los Azulejos. Esto es nuevo para él, afirma Schneider, pero puede ser algo positivo para Guerrero.