Por Marisela Gutiérrez
¿Cómo es posible que funcionarios de una misma línea política se presenten a recorrer programas y ofrezcan ruedas de prensa para destruir públicamente a su propio partido?
Dice un refrán que “quien corta de su falda, enseña las nalgas”. Y pareciera que algunos no entienden que exhibir las debilidades internas no los fortalece, sino que deja al descubierto la fragilidad de todos.
Seria que todos quieren ser jefes y eso mismo los lleva al caos y desorden.
- ¿Será que creen que desacreditando a sus compañeros se convierten automáticamente en mejores funcionarios?
- ¿Será que entienden la política como una competencia de egos y no como un compromiso colectivo?
- ¿Será que el PRM no aprendió la lección del pasado?
Otro refrán dice que “la boca expresa lo que el corazón siente”. Y muchas veces, lo que dicen de otros termina diciendo más de ustedes mismos.
Los errores existen, si. Además hay formas y escenarios para corregirlos sin destruir la imagen de un partido, de un equipo y hasta de un gobierno.
Las diferencias internas no deben convertirse en espectáculos públicos. Porque mientras unos intentan lucirse frente a las cámaras, terminan debilitando la confianza de quienes los llevaron al poder.
Criticar no siempre es traicionar, entonces hacerlo sin prudencia ni sentido político puede terminar siendo peor que el error que se denuncia.
Cito: Para el diputado oficialista Robinson Díaz no se siente la presencia del senador de su partido PRM en Santiago, Daniel Rivera. Indica que la sensación de desconexión entre el senador y la ciudadanía es evidente y recurrente. Reveló que “el se entera de que el senador va a su demarcación por otras vías, para llevarlo a la posición estuvimos al frente en reuniones y encuentros junto a él, desde que llegó ni lo hemos visto y va solo a entregar una que otra ayuda o contacto”.
¨No escriba para agradar, escriba para que despierten¨