¿Hasta cuándo los profesionales de la comunicación dejarán de dar lástima para recibir publicidad?
Los comunicadores no son activos propiedad de una empresa
Por: Marisela Gutiérrez
Es inconcebible ver cómo quienes usan a los profesionales de la comunicación son los mismos encargados de cerrarles las puertas, impidiendo que sean tomados en cuenta al momento de distribuir la publicidad.
Pareciera que olvidan o prefieren ignorar que esos profesionales a los que recurren cuando les conviene también merecen consideración, respeto y oportunidades reales. Pero no. Existen “pulpos” que se creen los únicos merecedores de todo, los dueños absolutos del pastel, y su único interés es acaparar, excluir y mantener a los demás siempre por debajo.
El Derecho a la Publicidad en el Periodismo: Más que Fama, es Credibilidad
El “Derecho a la Publicidad” es el derecho legal de un individuo a controlar el uso comercial de su identidad (nombre, imagen, voz o rasgos distintivos). Para un periodista, este derecho no es solo una cuestión económica, sino una herramienta de protección profesional.
No por casualidad, sino por conveniencia: así pueden negociarlos, usarlos y cobrar por ellos, mientras les venden migajas envueltas en discursos vacíos. Hasta cuando el comunicador va a aceptar ese rol humillante. Hasta cuando va a normalizar la exclusión. Hasta cuando va a mendigar lo que se ha ganado con trabajo, preparación y dignidad.
- La comunicación no es caridad.
- La publicidad no es un favor.
- Y el respeto no se negocia.
No escriba para agradar, escriba para que despierten.