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“Química, Seguridad y Nación: El Grito de una Profesión Desprotegida”

El dominicano promedio no sea consciente de esta realidad

POR HUMBERTO CONTRERAS VIDAL

La República Dominicana ha tenido un crecimiento económico sostenido en los últimos 50 años. El interés de diferentes extranjeros en venir, invertir y quedarse a vivir definitivamente en nuestro país es la mejor muestra de ese crecimiento. Lástima que el dominicano promedio no sea consciente de esta realidad. De que no podamos reconocer que tenemos razones para defender lo que hemos logrado y que debemos organizarnos para aspirar a una mejor distribución de las riquezas.

Debido a influencias externas, y con la participación cómplice de intereses internos, hemos retrocedido en algunos aspectos, tales como: la asociación de la delincuencia organizada con sectores de la policía, fuerzas armadas, poder judicial y diferentes autoridades, en general. La pérdida de los valores humanos que son los que permiten que exista la seguridad ciudadana y en definitiva, se ha retrocedido en aspectos que ponen en riesgo todo el sistema democrático e institucional de la República Dominicana.

Como parte de todo este desorden, nos hemos acostumbrado a vivir con mucha libertad. Sin duda, con una libertad “envidiable” en base a la violación constante de las leyes.

En medio de este conjunto de violaciones existen personas ofreciendo servicios técnicos y profesionales sin ningún tipo de titulación ni control. Lo cual conduce a que se produzcan accidentes recurrentes con mayor frecuencia de la que se podría esperar.

Uno se pregunta ¿En cuáles actividades debería estar presente un profesional de la química?

Una simple búsqueda sitúa un químico en: industria Farmacéutica y Cosmética, industria de Alimentos y Bebidas, Gestión y Tratamiento de Aguas, Análisis Forenses y Criminalística, Minería y Metalurgia, Investigación y Academia, Seguridad Industrial y Medioambiente, …

El ejercicio profesional del químico no se limita a la actividad del laboratorio. El químico cumple con una función de seguridad pública y de desarrollo industrial. Es un profesional que debe estar presente en toda actividad donde haya transformación, análisis o control de un material que impacte la salud humana o el medio ambiente.

¿Cómo podemos garantizar que una persona es un técnico o profesional de la química?

Si posee título de tecnólogo superior universitario se le debe requerir esa titulación y comprobarla en la universidad de origen o el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT). Si posee un título de grado, entonces debe comprobarse el título en el MESCyT y también exigir el exequátur correspondiente.

El exequátur es el documento oficial por medio del cual el Poder Ejecutivo concede la autorización legal necesaria para ejercer, en el marco de la ley, cualquier profesión de educación superior en el territorio nacional.

Todos los profesionales de la República Dominicana, lo primero que deben hacer después de graduarse es solicitar su exequátur. Si usted ha obtenido un título de grado universitario y aún no ha solicitado su exequátur debe hacerlo inmediatamente.

La Ley 111 de exequátur fue promulgada en 1942. Proyectos de ley actualizados plantean que los profesionales que ejerzan una profesión o especialidad sin estar provistos del exequátur de ley son castigados con multas de cinco (5) y hasta cien (100) salarios mínimos del sector público y suspensión del título hasta obtener el exequátur, sin perjuicio de otras sanciones penales que correspondan por violación a las leyes nacionales.

Una forma efectiva de fortalecer la institucionalidad y el ejercicio profesional en la República Dominicana es que cada profesional solicite su exequátur y, a través de los gremios y colegios profesionales, se exija en los tribunales de la república el cumplimiento de las leyes.

Los profesionales de la química están desprotegidos en la República Dominicana. La Asociación Química Dominicana (AQD) se ha acercado en varias ocasiones al Congreso Nacional en busca de una Ley de Colegiación, o al menos, una Ley específica que proteja el Ejercicio Técnico y Profesional de la Química. Todas las gestiones, hasta ahora, han sido infructuosas.

Mientras tanto, accidentes siguen llevando luto a las familias dominicanas. Otros profesionales, aún con leyes que protegen su ejercicio profesional, también padecen de la usurpación de sus funciones.

  • ¿Cuántas personas tienen un micrófono en mano sin ser comunicadores sociales?
  • ¿Cuántos docentes están en aulas sin poseer títulos ni exequátur?
  • ¿Cuántas personas están dirigiendo construcciones sin ser ingenieros civiles?
  • ¿Cuántos médicos generales están ejerciendo como especialistas?…en pocas palabras, ¿Cuántos muertos serán necesarios para que se entienda que fortaleciendo la institucionalidad del país ganamos todos?

Es hora de solicitar que se apliquen las sanciones establecidas en los códigos de ética que se tienen aprobados en las diferentes organizaciones públicas y privadas. Es el momento justo para revalorizar las instituciones de educación superior y el trabajo individual que implica la obtención de un título universitario. Esta tarea es un compromiso de todos los profesionales que residen en la República Dominicana.

El autor es doctor en ciencias químicas y reside en Santiago de los Caballeros. huco71@gmail.com

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