Cocaína con alcohol: un cóctel de la muerte
La cocaína consumida sola llega al cerebro y produce sus efectos sobre el sistema nervioso central
Por HUMBERTO CONTRERAS VIDAL.
La cocaína es una sustancia química que, entre otros efectos, provoca vasoconstricción. Esto significa que, el paso de la sangre se dificulta porque los diferentes tubos (capilares, vasos sanguíneos, arterias y venas) se hacen más estrechos y finos; lo cual reduce la cantidad de sangre que sale y entra al corazón (isquemia), y en consecuencia, se reduce la cantidad de oxígeno que transporta la sangre (hipoxia).
Dicha situación, aumenta el número de latidos del corazón (taquicardia) y eleva la presión de la sangre (hipertensión). Estas últimas dos condiciones son indicios de que se va producir un infarto al corazón. Esto es, el corazón se detiene y la persona fallece. Fenómeno que puede ocurrir a cualquiera sin importar edad o sexo. A todo este proceso se le conoce en la literatura científica y académica como: Toxicidad cardiovascular Sistémica.
Cuando una persona fallece por las razones indicadas en el párrafo anterior se dice que ha muerto por una sobredosis de cocaína.
Aquí, lo importante es entender que, todo lo descrito puede ocurrir cuando la cocaína se consume sola.
La cocaína consumida sola llega al cerebro y produce sus efectos sobre el sistema nervioso central en pocos segundos o en minutos dependiendo de la vía de administración. Se conoce que la vía de administración más rápida es cuando se fuma, y la más lenta y menos común, es cuando se consume por la boca.
La cocaína se metaboliza en el hígado y se elimina por la orina. En el hígado la cocaína se convierte en benzoilecgonina, una sustancia inactiva que no hace daño al cuerpo. Parte de ella se elimina a través de la orina. Este proceso dura entre 48 y 90 minutos en la sangre (algunos autores reportan pocas horas). Lo cual significa que, después de consumida y de haber producido sus efectos, el cuerpo se defiende e inactiva la cocaína convirtiéndola en benzoilecgonina, y todo esto ocurre en dos horas o menos (pocas horas).
La benzoilecgonina es la sustancia que se utiliza en toxicología y ciencias forenses para determinar si una persona ha consumido cocaína. Esta sustancia permanece en la sangre durante uno o dos días en consumidores casuales. En consumidores habituales puede durar semanas.
¿Qué ocurre cuando se consume cocaína junto con alcohol?
Cuando la cocaína se consume con alcohol, en el hígado se produce cocaetileno (no benzoilecgonina). El cocaetileno es una sustancia biológicamente más activa que la misma cocaína y que permanece actuando en el cuerpo durante más tiempo.
Esto quiere decir que, la Toxicidad Cardiovascular Sistémica es más potente, se ve aumentada y permanece actuando durante una mayor cantidad de tiempo. Aquí se incrementa considerablemente la posibilidad de que se produzcan infartos cardíacos. Sucesos que han sido más comunes de los que muchos creen y que justifican la muerte de personajes famosos a los cuales se les ha puesto la coletilla de “muerto por una sobredosis”.
El cocaetileno agrava la situación del corazón porque tiende a anestesiarlo. En un momento de bajo flujo de sangre, con una disminución de la cantidad de oxígeno, el corazón se ve en la necesidad de tener que trabajar con mayor fuerza pero al mismo tiempo está anestesiado por el cocaetileno. Estas contradicciones lo hacen temblar, fibrilar en lenguaje médico, y al final termina por colapsar y se para. Lo cual provoca el fallecimiento de la persona que consumió cocaína con alcohol (etanol).
En síntesis, lo mejor sería que las personas no consumieran cocaína para fines de diversión, y mucho menos, mezclarla con alcohol, ya que la cocaína con alcohol constituye un cóctel mortal. El cocaetileno aumenta el riesgo de una muerte súbita en 25 veces y permanece actuando en el cuerpo tres veces más que la cocaína.
El autor es doctor en ciencias químicas y reside en Santiago de los Caballeros. huco71@gmail.com