Por Dra. Ana Martínez
Santo Domingo. – Señores autoridades del Ministerio de Educación y del Distrito Educativo 15-06 de Pedro Brand. Me permito expresar, de manera respetuosa y responsable, mi preocupación ante una situación que considero merece ser revisada con objetividad, transparencia y apego a los principios que deben regir la administración pública y, particularmente, el sistema educativo.
Durante el pasado proceso electoral, ejercí abiertamente mi derecho ciudadano a expresar mis preferencias políticas y participé como miembro de la mesa electoral 1132. Fue una experiencia de gran responsabilidad y exigencia, al punto de representar para mí un importante desgaste físico y emocional, circunstancia que conocen mis compañeros de mesa. En todo momento asumí mi responsabilidad con seriedad y compromiso, procurando que el proceso se desarrollara correctamente y que la voluntad expresada por los ciudadanos fuera respetada.
Precisamente por eso me resulta preocupante que, posteriormente, mi posición política o determinadas manifestaciones públicas puedan ser tomadas como un elemento para cuestionar mi capacidad, mi idoneidad profesional o mi posibilidad de acceder a una función dentro del sistema educativo.
Quiero dejar claro que respeto profundamente la institucionalidad, las autoridades y la diversidad de opiniones. Del mismo modo, considero que esa diversidad debe ser compatible con el ejercicio profesional de quienes formamos parte del sistema educativo.
Mi trayectoria académica y profesional puede ser comprobada objetivamente. Soy licenciada en Lenguas Extranjeras, mención Francés; cuento con un diplomado realizado en Francia; una maestría en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Idioma Francés; un doctorado en Educación e Innovación en el Idioma Francés, además de numerosos cursos y capacitaciones técnicas relacionados con mi área de especialización.
Por tal razón, me preocupa particularmente que, a pesar de esta preparación, se me indique que no reúno los requisitos para ocupar una plaza como técnico de francés en el Distrito Educativo 15-06 de Pedro Brand, sin que hasta el momento haya recibido, al menos según mi percepción, una explicación suficientemente clara y fundamentada que me permita comprender cuáles son los criterios objetivos utilizados para determinar dicha decisión.
También me ha causado preocupación que se haga referencia a que fui observada aplaudiendo a un partido político contrario como un elemento que pudiera cuestionar mi desempeño o mi idoneidad profesional. Considero importante recordar que los docentes y profesionales de la educación también somos ciudadanos, con derecho a tener criterios, convicciones y opiniones propias, siempre dentro del respeto a la institucionalidad y a los demás.
Una de las competencias que promovemos en nuestros estudiantes es precisamente el pensamiento crítico, la capacidad de cuestionar, analizar, argumentar y tomar posiciones de manera responsable. Por ello, considero que quienes educamos también debemos poder ejercer nuestros derechos ciudadanos sin que nuestras opiniones políticas, por sí solas, sean utilizadas para descalificar nuestra preparación o trayectoria profesional.
Mi intención con este pronunciamiento no es confrontar ni descalificar a ninguna persona o institución. Por el contrario, hago un llamado respetuoso a que mi caso sea valorado desde una perspectiva estrictamente profesional, tomando en cuenta mi formación académica, experiencia, competencias y los requisitos oficiales establecidos para la posición a la que aspiro.
Solicito, por tanto, que se me permita conocer de manera clara, objetiva y formal cuáles son los requisitos que, según la normativa vigente, debo cumplir para optar por una plaza de técnico de francés y cuáles de ellos, específicamente, se considera que no reúno.
Creo firmemente que las diferencias de criterio pueden resolverse mediante el diálogo, la transparencia y el respeto institucional. Mi propósito es continuar aportando al sistema educativo desde mi área de formación y poner mis conocimientos y preparación al servicio de la educación dominicana.
Espero que este llamado sea recibido en el espíritu en que lo realizo: no como una confrontación, sino como una solicitud respetuosa de claridad, igualdad de oportunidades y valoración objetiva de mi trayectoria profesional.





