Por Richard García
Los contratos futuros del crudo WTI sumaron 4.46 dólares respecto al cierre de este lunes
Estados Unidos – Los mercados energéticos globales han vuelto a entrar en zona de máxima turbulencia. El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró una fuerte subida del 5,2 %, rompiendo la barrera psicológica de los 90 dólares para cotizar en 90,22 dólares por barril, su nivel más alto registrado desde finales de julio.
El detonante de este repunte ha sido el repunte del conflicto militar en Oriente Medio, marcado por una nueva serie de ataques tácticos efectuados por fuerzas militares de Estados Unidos contra objetivos dentro de territorio iraní, incluyendo instalaciones estratégicas en la isla de Larak.
Alarma en el Estrecho de Ormuz
La respuesta de los mercados refleja el temor inmediato de los inversores ante posibles interrupciones en el suministro global de crudo. El foco de tensión se centra en el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en todo el mundo.
Analistas del sector advierten que, de prolongarse las hostilidades o verse amenazada la libre navegación en la zona, la volatilidad continuará empujando al alza los precios de la energía, lo que inevitablemente añadiría nueva presión inflacionaria a las economías desarrolladas y en desarrollo por igual.





