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viernes, septiembre 29, 2023
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Cómo reducir los feminicidios

Es común escuchar la idea de que no existe justificación para que un hombre le quite la vida a una mujer. En la realidad, toda persona (hombre o mujer) tiene derecho a quitar otra vida cuando lo hace en defensa propia. Este es un tema propio del derecho que genera discusiones irreconciliables en la población creyente en Dios, y en otro grupo que defienden principios éticos y morales.

No obstante, solamente el momento puede decir de qué somos capaces, si ante una muerte segura permitimos que nos quiten la vida o; por el contrario, evitamos que nos quiten nuestra vida quitando aquella vida que nos quitará la nuestra. ¿Cómo actuarías tú, si sabes que morirás y puedes evitarlo matando a tu matador?

Este párrafo introductorio pretende hacer un llamado a la conciencia para que se entienda que hay ideas que acostumbramos a repetir que merecen ser reflexionadas. Así, para resolver cualquier problema deben atacarse o abordarse las causas de los mismos. Y el problema de gran parte del mundo, y en particular de la República Dominicana relacionado con los feminicidios tendrá solución cuando se resuelvan las causas que generan los mismos.


Tal como se ha escrito, el problema de los feminicidios es un problema multifactorial. Esto es que tiene muchos factores, muchas causas. Existen factores o causas legales, institucionales, culturales, familiares, económicas y psicológicas asociadas a los feminicidios.


Hay que revisar y rehacer la legislación en esta materia. El espíritu y el texto de la mayoría de las leyes, por no decir todas, favorecen a la mujer y presuponen la culpabilidad del hombre. Se habla y se escribe mucho de los feminicidios.  Pero no se escribe ni se llevan estadísticas, y ni siquiera la ley los contempla, los “masculinicidios”. Sí, las mujeres también matan hombres. Como no los cuentan y, raras veces, se habla de ello nunca se podrá conocer y comparar la verdadera realidad de este problema.

Se han estructurado diferentes instituciones especializadas gubernamentales y no gubernamentales para la protección a la mujer. Hasta un Ministerio de la Mujer existe en la República Dominicana.

La mujer ha sido, es y seguirá siendo la que pare y amamanta los hijos. Por eso nunca podrá ser igual a un hombre. Ya que los hombres nunca podrán parir y amamantar los hijos.  Este papel natural e ineludible provoca que la mujer tenga mayor influencia en la formación de la personalidad del infante.

Por tanto, la personalidad que desarrolla el niño en sus primeros 7 años está más vinculada a la influencia de la mujer que a la influencia del hombre. Por tanto, si los niños son más o menos machistas hay una componente en que la mujer puede influir para comenzar a cambiar la cultura de la República Dominicana.

Los niños también pueden ayudar a sus madres a limpiar la casa, fregar platos y lavar la ropa. Son las mujeres las que contribuyen a que crían como machitos a los niños y como niñitas a las niñas. Después de realizar las tareas escolares, los deberes de la casa pueden y deben ser distribuidos a niñas y niños por igual. Esto no hará más niño a las niñas ni más niñas a los niños.


Lo que se quiere decir con los párrafos anteriores es que hay que cambiar la cultura en la crianza si queremos reducir o eliminar los feminicidios.


Por otro lado, hay que decir que lamentablemente ya no sabemos qué es una familia. Con dolor he escrito esta idea, ya que en otros tiempos se entendía una familia como papá, mamá y los hijos. Hoy, al parecer, ya no es así. Quien suscribe, que tuvo de la dicha de nacer en una familia con papá, mamá y hermanos; tiene una visión de la familia y de la vida diferente a como la asumen los jóvenes en esta década.

Los que nacimos en la década de los 70 difícilmente quitamos cualquier vida. Nos duele, y por eso protegemos hasta la vida de los árboles, gatos y perros callejeros. Muy difícilmente quitaríamos la vida de una persona y, nunca, atentaríamos contra nuestra madre o nuestro padre. Nos han criado con visión atrasada (con valores), y por eso hoy respetamos a los mayores, aún sin conocerlos.

Nos han criado “atrasados”, y por eso hoy respetamos la vida. Quizás, si dentro de la psicología y la moderna educación formal actual, retomamos algunos valores y métodos “atrasados” de aquellos tiempos, en algunos años veremos cómo disminuyen o se eliminan los feminicidios en la República Dominicana.

Este texto se ha estado escribiendo motivado por el hecho trágico en el que un hombre mató a su esposa después de que la misma le informara que estaba embarazada. Parece ser, que el hombre cometió ese hecho porque se sintió traicionado.

Conforme a declaraciones del abogado defensor, el hombre invirtió todo lo que tenía y lo que no tenía, debido a que tiene deudas que superan el millón de pesos dominicanos. Es un caso que está en desarrollo y que se trae a este texto para dejar establecido que una de las causas principales de los feminicidios y de muchos otros delitos es la traición.

Así que, si queremos reducir o eliminar los feminicidios, tenemos que eliminar todo tipo de traición en la pareja. Si a un hombre no le gusta una mujer, no debe aprovecharse de ella tomando su dinero para divertirse con otra. Si a una mujer no le gusta un hombre, no debe aprovecharse de él tomando su dinero para divertirse con otro.

En ambos casos, los aspectos psicológicos y sociales de los latinoamericanos/as conducen a un homicidio. Esto no significa que la traición justifica un homicidio. Sin embargo, se debe decir que, si queremos reducir o eliminar los feminicidios eliminemos la traición en la pareja.

No importa que tan grande sean las penas establecidas en las leyes, los delitos se dejan de cometer cuando se aplican medidas de política criminal. Trabajemos en la eliminación de los factores y las causas que provocan los homicidios y delitos en general, y en los próximos años podremos estar más orgullosos de lo que estamos de ser dominicanos.

En síntesis, y consciente de que este tema genera fuertes contradicciones, se quiere dejar claro que, en este texto no se pretende justificar la muerte de ningún ser humano. Sin embargo, se reitera que es necesario entender que sólo atendiendo las causas podremos resolver el problema de los feminicidios, y de todo tipo de delitos.

POR EL DOCTOR HUMBERTO CONTRERAS VIDAL

huco71@gmail.com

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Información y Responsabilidad Social.

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